El Barça se juega este martes el primer asalto en su continuidad europea. El sueño de la Champions empieza en Newcastle y lo hace, justamente, en la semana más importante de los últimos años. A nivel social, con unas elecciones a la presidencia que el domingo deberá apostar por la continuidad de Joan Laporta o la ruptura que personaliza Víctor Font.

Favorito el expresidente desde que convocó las elecciones, a la campaña final se ha llegado tal como quería su rival, un aspirante cuyas opciones de éxito han crecido con el paso de los días y ha logrado que en las urnas solo puedan elegirse dos papeletas. Caído Vilajoana y descabalgado sospechosamente Marc Ciria, Font suspira por dar un golpe que en el primer debate pudo dejar de considerarse una quimera…

A seis días de votar, el cara a cara televisivo del jueves que compartirán TV3 y BTV se aventura poco menos que trascendental en la suerte de las elecciones. Laporta comprobó en el debate de RAC1 que su rival lleva la lección bien aprendida y que sin tener ni su agilidad ni potencia mediática, sí tiene la preparación necesaria.

Guerra abierta

Lo que se sabe ya de manera inequívoca es que la semana final no enfrenta a dos modos de dirigir el Barça; enfrenta a dos personajes dispuestos a todo por ganar. Font aparcó las buenas maneras y atacó sin disimulo a un Laporta sorprendido. Le acusó veladamente de «vivir del club» para provocar una reacción inmediata de quien siguió exigiéndole que pida «perdón» por hablar de Negreira… lo que el aspirante supo driblar con agilidad.

Hay quien considera que el partido de Newcastle, la eliminatoria de Champions entera, es mucho más importante que las elecciones a la presidencia. Pero también hay quien piensa lo contrario. Y cada vez, se adivina, son más quienes contemplan que la jornada del domingo es trascendental en el futuro inmediato de un Barça que ha implosionado socialmente.

No son ya solo dos maneras de entender la dirección del club. Es un enfrentamiento directo y personal que dejará al derrotado fuera de combate de manera, probablemente, definitiva en el futuro. Y en todo ello alumbró una entrevista de La Vanguardia a Xavi Hernández en la que Laporta no quedó precisamente bien parado.

¿Hablará Leo Messi de lo expresado por su excompañero? Públicamente el astro argentino mantiene silencio. Pero ese «ya va saliendo la verdad, poco a poco» que se traslada desde Miami no es precisamente tranquilizador para el expresidente, que deberá, arremangarse y recuperar el colmillo mediático que siempre le dio resultado.

Le va la presidencia. No es poca cosa…

Por JordiBlanco

Periodista. Del 64.

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