El Barça buscará un milagro contra el Atlético sin haber recibido la Licencia 1C del Ayuntamiento de Barcelona. Sin posibilidad, por tanto, de abrir al público la grada del gol norte. Y con el aforo, todavía, limitado a 45.000 aficionados.
Tras el aplastamiento sufrido en Madrid, el equipo de Hansi Flick enfrentará su mayor desafío sin conseguir un objetivo por el que lleva luchando más de dos meses y del que no hay noticias oficiales. Ni desde el club, antes de anunciarse las elecciones, ni desde el consistorio se ha explicado oficial y públicamente qué ocurre y qué evita esa apertura que lleva tantas semanas esperando la entidad azulgrana.
El equipo de Laporta, favorito indiscutible en la contienda electoral, ha puesto el grito en el cielo considerando que el club es maltratado por el consistorio, pero nada se dice de los cambios en el proyecto inicial y su realización posterior que desde el ayuntamiento, extraoficialmente, se cita como razón para no otorgar el permiso de marras.
Desde las otras precandidaturas se mantiene un perfil menos beligerante con el ayuntamiento, lamentando el retraso pero, a la vez, responsabilizando directamente a la última junta por una obra del Camp Nou que se considera muy alejada de los estándares de calidad mínimamente exigibles.
Dos semanas
Ahora se especula con el 15 de marzo, precisamente la jornada de las elecciones. Aquel día, coincidiendo con la visita del Sevilla, se espera poder utilizar el gol norte y aumentar así el aforo hasta las 62.000 localidades. Aunque, con todo ello, falta por concocer qué ocurrirá con la tan cacareada Grada d’Animació, en su día borrada por Laporta y tan esperada en la actualidad.
La jornada de votaciones se acerca. Y a menos de una semana de conocerse el corte de las firmas, con Víctor Font repite sus propuestas para voltear esa sensación de que todo está sentenciado. Pero lo único que queda claro es que el Camp Nou continua sin estar a pleno rendimiento, de al menos lo que se podría y esperaría.
