Rodri se presentó como futbolista del Barcelona y entre las palabras de protocolo que dedicó en el acto con los medios destacó una afirmación: «El Barça siempre fue mi primera opción«. A partir de ahí, y antes de poder establecer razones más o menos certeras, valdría la pena conocer qué dicen ahora todos aquellos que hace apenas tres semanas proclamaban sin rubor que el mediocentro tenía su futuro ya ligado al Real Madrid.
«Mételo arriba de la web que esto tirará mucho«. «Abre con esto, que enganchará«. Frases de este tipo, seguro, se han repetido en algunas redacciones con el supuesto fichaje de Rodri por el Madrid. Supuestos influencers y youtubers varios llegaron a sentenciar que lo sabían todo directamente desde las oficinas del Bernabéu. Y aquí, descubierto el pastel y vista la mentira no ha pasado nada.
Hubo un momento en que Rodri era el mejor futbolista del mundo en su posición, MVP del Mundial y la clave para que el nuevo Madrid de Mourinho pasase por encima de un Barça al que había arrebatado a Bernardo Silva y al que se veía muy por debajo del proyecto merengue. Fue, ha sido, divertido devolver al escenario proclamas periodísticas y cátedras de youtubers o lo que se llama creadores de contenido que sentenciaban el fichaje de Rodri por el Madrid. Y que ahora, muchos sin rumor ninguno, le presentan con toda normalidad, y menos moralidad, como jugador del Barça.
Rechazo
Todo ello, además, sentenciando que el supuesto heredero de Busquets, al que poco menos ha considerado ídolo de juventud, será ahora una rémora para el Barça porque es lento para el fútbol que pretende Flick. Ah… Y es un ‘cartero‘ que apenas si reparte. Y no tiene capacidad de marcaje ni velocidad en el juego de combinación.
«Los motivos de mi decisión me los guardo, pero siempre me he movido por argumentos deportivos y por ahí van las cosas» resolvió en esa presentación en que no quiso hacer de menos a ningún otro club, por más que se le pretendiera sonsacar la razón por la que rechazó al Madrid… Si es que eso existió.
Son quienes sabían de su fichaje «seguro» por el Madrid quienes deberían explicar ahora las cosas. Y sin llegar al límite de lo sucedido en Turquía sí habría que tener señalados a los (y las) que, precisamente, se pasan los días señalando a diestro y siniestro.
Mentir, engañar e inventar realidades inciertas se ha convertido en el pan de cada día del periodismo. Hasta el punto que da igual que una cosa sea mentira. «Mételo arriba en la web que esto tirará mucho«. Lo demás da igual.
