El Atlético le dio otro sopapo al Barça. Tres días después de que el equipo de Flick sentenciase, casi, la Liga en Madrid, el grupo de Simeone asaltó el Camp Nou para poner pie y medio en las semifinales de la Champions. Después de enlazar catorce victorias desde su retorno al estadio de Les Corts, llegó la derrota. La más dura. un 0-2 que le deja contra las cuerdas en Europa.
Cubarsí emuló a Araújo en aquel partido frente al PSG y su expulsión convirtió un partido dominado por el Barça en una noche dramática. A la expulsión por su falta a Giuliano Simeone siguió un lanzamiento monumental de Julián Álvarez al que no llegó Joan Garcia y un apasionante primer tiempo se acabó con el equipo azulgrana ya meditabundo y los colchoneros casi incrédulos de su fortuna.
La primera victoria del Cholo Simeone como entrenador en el Camp Nou provocó un disgusto tan impensable como inaudito entre la afición azulgrana, hinchada de felicidad en los últimos meses a pesar del doloroso KO en la Copa del Rey. Precisamente eliminado, también, por el mismo Atlético que lleva camino de convertirse en su pesadilla de la temporada.
Imposible
Se aventura una misión imposible que el Barça consiga darle la vuelta a la eliminatoria en el Metropolitano… Aunque no debería darse, totalmente, por imposible. Marcó ya en la segunda mitad su habitual gol contra el equipo azulgrana Sorloth para iluminar ese impensable 0-2.
Con un jugador menos, Flick decidió sacar del escenario a Lewandowski y Pedri al acabar la primera parte. Poco atinado el canario y casi invisible el polaco, la inferioridad numérica fue ya lo que definió la suerte del partido, por más que el Barça intentase igualar el marcador.
Como el Bayern en el Bernabéu y el Arsenal en Lisboa, el Atlético se llevó una victoria sobresaliente de visitante. Solo el PSG, que venció por 2-0 al Liverpool, supo aprovechar su condición de local en el partido de ida y por más que desde el vestuario del Barça se repita que nada es imposible… Levantar un 0-2 en el Metropolitano se entiende una misión, casi, imposible.
