El Barça bicampeón de Liga de Hansi Flick se despidió del Camp Nou con otra victoria. Victoria de record por cuanto por primera vez en la historia de una Liga de 20 clubs venció los 19 partidos jugados como local. La temporada, curiosamente, en que jugó en tres campos distintos (Johan Cruyff, Montjuïc y Camp Nou) se convirtió en intocable. Un triunfo final contra el Betis y una despedida con honores para Robert Lewandowski, un goleador como una catedral.

Doblete de Raphinha y un gol de Cancelo contra un penalti polémico. Sin más historia. 3-1 para sumar esa victoria 19, de principio a final. 6-0 al Valencia y 3-0 al Getafe en el Johan Cruyff. Después 2-1 a la Real Sociedad, 2-1 al Girona y 3-1 al Elche en Montjuïc. Y a partir de ahí 14 triunfos enlazados en el Spotify Camp Nou.

Pata Lewandowski tres títulos de Liga y siete en total tras cuatro temporadas es un palmarés para tener muy en cuenta. Máximo goleador histórico (88 dianas) en la selección polaca y segundo mayor anotador de la historia de la Bundesliga (312 goles) por detrás de Gerd Müller, Lewandowski ha cumplido con creces su misión en un Barça, al que llegó en plena depresión y del que se marcha con unos números soberbios. Y dejando un recuerdo muy a tener en cuenta.

A falta de un partido para despedirse, Lewandowski presenta 119 goles en 192 partidos. No le dará para meterse entre los diez máximos realizadores de todos los tiempos del club, un décimo lugar que ocupa con 127 dianas Ángel Arocha, pero sí demostrar que su fichaje fue un acierto. Mayúsculo.

Beneficio financiero

Una media de 0,62 goles por partido atestiguan la figura del delantero polaco. A la altura, en el fútbol moderno, de Luis Suárez o Samuel Eto’o… Teniendo en cuenta que el primero de ellos tuvo a su lado a Leo Messi y el camerunés a Ronaldinho. El, Lewandowski, fue llamado a liderar, con un fichaje millonario, claro. Y un salario a la altura del personaje.

Y ahora, acabado el contrato y despedido oficialmente del Barça, la salida del polaco (14º mayor realizador del club), provocará una muy buena noticia: se liberarán 26 millones de euros de masa salarial, la que disfrutó este último curso. Quiere eso decir que el club azulgrana podrá disfrutar de un aumento considerable en el fair play financiero. Podría ser total, de esos 26 millones, si se alcanza la regla 1:1. De no lograrlo, algo que no se considera en las oficinas, se establecería de entre el 50 y el 60 por ciento.

La entrada de nuevos ingresos publicitarios y esa disminución por el salario ahorrado con Lewandowski ayudarán de manera evidente. Y a la espera de saber qué pasará con Christensen. Y con varios otros, porque se sospecha que la plantilla tendrá salidas. De entre ellas, se suspira especialmente por la de Ter Stegen, claro, además de confirmar la de Ansu Fati.

La última fiesta

Se despidió Robert Lewandowski sin marcar pero ovacionado por una hinchada que le dijo adiós con la grandeza que merecía el personaje. Despedidas que no disfrutaron otros cracks que evidencian la necesidad, aún, de curar heridas. Sin duda, con Leo Messi al frente de todo. El argentino, claro, sin duda, obtendrá ese homenaje de adiós.

«Vuestro cariño ha sido increíble. Ha sido un honor jugar en este club y nunca lo olvidaré» es un resumen ideal del emocionado discurso de un goleador como una catedral, como la copa de un pino… Un tipo que llegó con 34 años y tuvo tiempo, sobrado, para entrar en la historia de un Barça del que se marcha por la puerta grande.

 

 

Por JordiBlanco

Periodista. Del 64.

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