El Camp Nou disfrutó de su primer partido tras 909 días y 59 encuentros de ausencia. El estreno de Hansi Flick no pudo ser más positivo, goleando el Barça a un Athletic plano y sin ideas. Un rival vestido de verde, con un uniforme tan impersonal, lejos del rojiblanco, como penoso fue su fútbol. Le metió 4-0 el campeón, pudiendo ser más, en un rodillo sin brillantez pero con eficacia. No fue un partido épico ni estético. Sí, desde luego histórico.
Inauguró Lewandowski y cerró, doblete mediante, Ferran Torres. Entre ambos un Fermín inmenso, tanto como Èric y hasta comparable a Joan Garcia en la portería, que recuperó con solvencia. ¿Sombras? Puede que quedasen apartadas del escenario por el resultado, por más que Koundé siga lejos de su mejor tono y Lamine Yamal, doble asistente a Ferran, tampoco mostrase lo que de él se espera.
El Barça agobia al Real Madrid con este retorno triunfal a casa. Los 45.401 afortunados asistentes a un estadio aún en obras, que comprobaron directamente las diferencias con el pasado, en la grada y en los accesos. Lo llamó Joan Laporta un regreso al futuro… ¿Lo es?
Mejoras, dudas y esperas
Muchos cambios, a primera vista, se contemplan en este nuevo Spotify Camp Nou. La ilusión por el retorno provocó, de entrada, elogios encendidos por lo que se espera. «Cuando esté acabado será el mejor campo del mundo» expresó algún aficionado entregado a esa ilusión franca. Por más que, rascando, observando y comparando no todo sea perfecto.
Los nuevos asientos son más cómodos… Pero son más estrechos y hay menos separación entre ellos. Tanto en los lados como en el espacio con los delanteros. Y entonces esa comodidad aparente desaparece.
Se cambió el orden de numeración. Ya no existen las separaciones entre asientos pares e impares, siendo todo de seguido y se aprecian estrecheces en los accesos a la grada. Las bocas son más estrechas y los pasillos de la grada para acceder a las escaleras, aún más. Y, otro dato, han cambiado las numeraciones de esas bocas. Las del pasado ya no se corresponden.
La grandiosidad que a simple vista se aprecia en los accesos exteriores y la amplitud de los pasillos interiores es muy destacable respecto al pasado aunque en la grada inferior la altura de esos pasillos sea mínima y se adivine, más que sospeche, un error.
Plazos
Se espera que en un plazo de dos meses pueda ocuparse todo el perímetro, gol norte incluido, y se aumente a 62.000 las plazas disponibles. Habrá que ver entonces si como dijo la vicepresidenta los precios son más asequibles que en este primer partido frente al Athletic.
Al comenzar la próxima temporada deberían poder ocuparse los 105.400 asientos totales, advirtió igualmente Elena Fort, haciéndose uso ya de esos palcos que tanto dinero deben darle al club y confiándose en que se recuperen los abonos de toda la vida, sin cambios como en la actualidad.
Y, también, confiando en que una vez terminado, ya en 2028, el estadio con la cubierta, se pueda apreciar una obra magnífica además de monumental. La ilusión por volver a casa, con un gasto superior a los 1.500 millones de euros, merece tener esa esperanza.
