El Barça estrenó nueva temporada tal como acabó la última. Ganando. Del 0-3 en San Mamés con que despidió LaLiga pasada al 0-3 con que se estrenó en Son Moix se diría que no ha pasado el tiempo. Dominante, superior y mandón, liderado ya sin más por Lamine Yamal y con un carácter ganador indisimulado al que no pudo ofrecer pelea un Mallorca superado en el juego y desquiciado por el arbitraje.
Desquiciado, eso sí, en primera persona y por su propia responsabilidad. Fue tan lógica la expulsión de Morlanes como antes legal, aunque extraña, la validez del 0-2 anotado por Ferran, con los jugadores del Mallorca esperando que el árbitro parase el juego viendo a Raillo en el suelo tras impactar con la cabeza un disparo de Lamine Yamal.
Pecó de inocente el equipo rojillo y lo pagó caro ante un Barça que se presentó con el mismo ánimo que mostró durante todo el curso pasado y dejó a la vista que su curiosa pretemporada, mucho menos exigente que la de 2024, no le ha rebajado, al menos de entrada, su fortaleza a todos los niveles.
¿El partido? Poco para sacar conclusiones. Lamine Yamal a los siete minutos le regaló un centro envenenado y mortal a Raphinha, que aprovechó el despiste imperdonable de toda la defensa local para rematar a placer el 0-1. Y a los 23 Ferran metió el segundo, después de que Raillo se quedase tendido en el suelo tras impactar con su cabeza un disparo del 10 del campeón, entender los jugadores locales que el señor Munuera pararía el juego y aprovechar Ferran que no ocurriera para anotar el 0-2. ¿Polémico? No. Dejó de serlo en cuanto se vio la pasividad local…
En menos de media hora el Mallorca tenía una muralla imposible de escalar pero poco después todo se acabó. Morlanes, inocente, se fue expulsado por doble amarilla por una entrada sin ninguna razón a Lamine Yamal habiendo sido ya amonestado antes y poco después, en la jugada definitiva, Muriqi vio una amarilla que el VAR convirtió en roja por golpear en alto con el pie la cabeza de Joan Garcia en su salida.
Pudiera considerarse, quizá, que al delantero kosovar le bastase con la amarilla, pero la expulsión hundió sin más remedio ni excusa a un Mallorca desquiciado. Y que protestó, con razón evidente una entrada al borde del descanso de Raphinha a Morey que quedó en amonestación pudiendo fácilmente ser castigada con la expulsión.
Sin más
Contra nueve y sin necesidad de apretar el acelerador, el campeón afrontó la segunda mitad sabiéndose ganador y buscando con calma y paciencia convertir la victoria en goleada. Hizo cambios, poco a poco, Flick y tanto Raphinha como Dani Olmo rozaron el tercero.
El monólogo fue continuado y dio la ocasión de ver el debut del joven canterano Jofre (buena impresión) y del inglés Rashford, inscrito horas antes del partido tal y como había anunciado la noche anterior Joan Laporta… Y cuya participación fue bastante menos brillante.
Pudo golear el Barça pero se quedó en el mismo 0-3 de Bilbao con que despidió la pasada campaña. El gol, golazo, de Lamine Yamal que despidió el partido en tiempo añadido para demostrar que el campeón debe ser, de entrada, favorito.
