España solo había ganado tres partidos mundialistas desde su conquista en 2010. Tres de once: a Australia, Irán y Costa Rica. En 2014, defensora del título, se fue a casa en la primera fase (humillada por Holanda en su presentación); en 2018 la eliminó Rusia en los octavos de final y en los mismos octavos de final se la cargó Marruecos en 2022. Vamos… que el éxito es un hecho excepcional en la historia mundialista de la selección española.
¿Favorita? Ni de broma. ¿Candidata? Pues a la altura de no pocas selecciones presentes en este torneo de Norteamérica. De entrada, de momento, el castañazo frente a Cabo Verde es de época. Enorme. Podría compararse a aquella derrota del equipo de baloncesto contra Angola (63-83) en los Juegos Olímpicos de 1992. Un equipo excelente derrumbado de mala manera por un rival que apenas podía enfrentarle con ilusión. Con la ilusión no debería bastar… pero con intensidad, ganas, convicción y una pizca de suerte hasta le sobró a Cabo Verde.
Tratado de impaciencia
Falta ahora por ver la reacción de Luis de la Fuente. Antes que nada. Antes que nadie. La frialdad de un entrenador que a los mandos de la sub’21 fue lo suficiente intervencionista para convertir un desastroso debut en la Eurocopa de 2019 ante Italia (1-3) en el título derrotando a Alemania (2-1) en la final. Con Unai Simón, Fabián Ruiz, Mikel Oyarzabal, Mikel Merino o Dani Olmo formando parte de aquella plantilla como lo son ahora de la absoluta. Pero nada es lo mismo.
De entrada el diminuto equipo de Cabo Verde devolvió al escenario los peores recuerdos de una España que tanto puede presumir de sus 4 títulos en la Eurocopa (1964, 2008, 2012 y 2024) como sonrojarse por su papel histórico en la Copa del Mundo. Tuvo que echar mano a la desesperada de Lamine Yamal y no para que acumulase minutos de competición… Le dio entrada De la Fuente para desencallar a un equipo tan atolondrado como desordenado, con un juego más cercano al desastre que a la confianza. Aunque esto no haya hecho más que empezar.
Historia ¿interminable?
Tres victorias, seis empates y tres derrotas en los doce últimos partidos, todos desde su estreno en 2014, como defensora del título de 2010 en Sudáfrica. Ese es el balance para una eliminación en la fase de grupos y dos en octavos de final. Pero… ¿Y antes de 2010? Un panorama que hoy se puede considerar desolador pero que fue un tratado de normalidad.
2006: Tras ganar a Ucrania (4-0), Túnez (3-1) y Arabia Saudí (1-0), la Francia de Zidane (a la postre subcampeona) la eliminó en octavos de final derrotando a la España dirigida por Luis Aragonés por 3-1.
2002: A los mandos de Camacho, España superó la fase de grupos venciendo a Eslovenia (3-1), Paraguay (3-1) y Sudáfrica (3-2). En octavos de final eliminó a Irlanda (1-1 y 3-2 en los penalties), para caer en cuartos contra Corea del Sur (3-5) en la tanda fatídica.
1998: Terrible batacazo del equipo dirigido por Javier Clemente, que se estrenó cayendo ante Nigeria (2-3), igualó (0-0) con Paraguay y goleó 6-1 a Bulgaria… Para no ser suficiente y marchar a casa en la fase de grupos.
1994: Italia, en la prórroga y con polémica, eliminó a la España de Javier Clemente en los cuartos de final, después de una fase de grupos en que empató 2-2 con Corea del Sur, 1-1 con Alemania y venció 3-1 a Bolivia. En octavos goleó 3-0 a Suiza… Y se fue a casa en los malditos cuartos.
1990: Se acabó el camino en los octavos de final, derrotada la España de Luis Suárez por Yugoslavia por 2-1 en la prórroga. Antes había superado la fase de grupos venciendo por 3-1 a Corea del Sur y por 2-1 a Bélgica, además de igualar sin goles con Uruguay.
1986: El Mundial de Maradona se acabó para España, dirigida por Miguel Muñoz, en los cuartos de final. Superó la fase de grupos venciendo 2-1 a Irlanda del Norte y 3-0 a Argelia, además de perder, con Polémica ante Brasil por 1-0. Inolvidable el 5-1 a Dinamarca con el poker de goles de Butragueño, los penalties (5-4) la mandaron a casa ante Bélgica.
1982: El de casa, el de la vergüenza. Los arbitrajes acompañaron a la selección de Santamaría en la primera fase, en que empató contra Honduras, venció por 2-1 a Yugoslavia y perdió 0-1 con Irlanda del Norte. En la segunda fase quedó eliminada perdiendo 2-1 ante Alemania federal e igualando 0-0 con Inglaterra.
1978: Otra vez la fase de grupos fue la frontera que ya no sobrepasó la España de Kubala, que se estrenó perdiendo por 1-2 con Austria, igualó sin goles contra Brasil y se despidió venciendo 1-0 a Suecia. Era su regreso a una fase final tras sus ausencias en 1970 y 1974.
1966: Nuevamente la fase de grupos fue el adiós. La selección de Vilallonga debutó perdiendo 1-2 con Argentina, ganó por el mismo resultado a Suiza y en el definitivo cayó también por 1-2 contra Alemania Federal.
1962: Fuera de los torneos de 1954 y 1958, volvió en 1962. Dirigida por Helenio Herrera, España acudió a Chile con una selección de mucha calidad… que se estrelló en la fase de grupos. Se estrenó perdiendo por 0-1 ante Checoslovaquia, siguió ganando por la mínima a México… Y se despidió derrotada por Brasil (1-2).
1950: El mejor resultado hasta el título de 2010. Fuera del torneo de 1938 por la Guerra Civil, España, a los mandos de Guillermo Eizaguirre, acabó en cuarto puesto. En la primera fase venció a Estados Unidos (3-1), Chile (2-0) e Inglaterra (1-0). Después, la fase final la comenzó igualando 2-2 con Uruguay (después campeona), fue goleada (1-6) por Brasil y se despidió perdiendo un partido sin historia ante Suecia (1-3).
1934: Dirigida por Amadeo García de Salazar, cayó en los cuartos de final, en un partido de desempate ante Italia (1-0) y después de estrenarse ganando por 3-1 a Brasil. Fue su primera participación después de renunciar a viajar en 1930 a Uruguay debido a la larga y costosa travesía en barco.
