Fermín vale por tres y el Barça es afortunado de tener en sus filas a Fermín. En el verano de 2023 Xavi Hernández sorprendió dándole cancha en el primer equipo, tras una temporada cedido al Linares (tercera categoría), y el volante andaluz tomó la oportunidad al vuelo, a lo bestia. Hoy, al cabo de 91 partidos, no se entendería un Barça sin su presencia. Y el Valencia, en primera persona, lo comprobó y sufrió. Le goleó el campeón al ritmo de Fermín. Inconmensurable sin más.
El campeón atropelló al equipo che ocho meses después de aplastarle en Montjuïc. En enero le metió siete, con doblete de Fermín, y ahora en septiembre media docena, con otro doblete del volante y una actuación global, otra vez, magnífica. Olvidado el tropiezo de Vallecas, las críticas y las dudas. Aparcado el aviso de Hansi Flick apoyado por Pedri y recuperada la alegría.
El campeón destrozó sin despeinarse a un Valencia que alcanzó el descanso perdiendo por la mínima, derrumbado por el primer golazo de Fermín, y se hundió avasallado en una segunda mitad en que la entrada de Raphinha le rompió por el eje. El brasileño, capitán, quedó en el banquillo supuestamente por llegar tarde al entrenamiento matinal y después de ser utilizado sin descanso por Ancelotti en la selección. Cuando entró, se redondeó la fiesta que inició Fermín.
Sin piedad
Sin Lamine Yamal, protagonista de una polémica que aún dará que hablar con la selección. Sin De Jong y sin Balde. Con bajas, con supuesto cansancio pero sin piedad porque el campeón no se guardó nada ante un rival descosido. Lewandowski también quedó en el banco de entrada, contemplando el crecimiento de Ferran, y cuando entró no perdió el tiempo para meter otros dos goles. Nadie parece querer quedarse atrás en este Barça.
Ni Marc Bernal, que reapareció al cabo de un año de su lesión, ni Roony, debutante por la baja del 10, ni Casadó, que aprovechó a lo bestia la ausencia de Frenkie de Jong. Al Barça, cuando está en modo total, no hay quien le pare.
Seis goles con la brillanez especial de un Fermín que dos semanas después de confirmar su permanencia en el club, tras un verano lleno de especulaciones y un final de mercado en que se aventuró un traspaso que probablemente se habría dado si él, en primera persona, lo hubiera deseado, dio un golpe sobre la mesa en el césped del Johan Cruyff, escenario inédito en que el Barça jugó el primer partido de Liga de su historia.
Un golpe de efecto de consideración y proclamando, con un fútbol soberbio, que puede ser indiscutible en los planes de Hansi Flick. Tal él como todos los demás. No es incierto que el Barça comenzó la temporada alejado de su mejor versión. Y no es tampoco mentira, al contrario, que la versión ofrecida ante el Valencia fue, simplemente, monumental.
El campeón, parece, está de vuelta.
