Ferran Torres disfruta sus vacaciones como campeón del mundo desmarcado del Barcelona. Antes de incorporarse a la selección española mantuvo una charla con Hansi Flick (reconocida públicamente por el entrenador) en la que convinieron, ambos, esperar a su regreso para tratar la renovación del contrato. Sabedor el jugador del aprecio que le tiene el técnico la impresión en el club era de estar cerca, admitiendo un aumento de salario, de la continuidad. Ahora, sin embargo, hay más frialdad que confianza.
A la que apareció el nombre del PSG el futuro de Ferran se ha emborronado. Desde la concentración de la selección española, por primera vez, se mostró poco proclive a dar por encaminada su renovación y a medida que pasaron las semanas, explicándose que el propio Luis Enrique es su mayor valedor en París, las posibilidades de permanencia del valenciano han ido disminuyendo.
Quedándole una temporada de contrato, la situación económica deja al Barça en un escenario de clara debilidad. O le convence para renovarle con un aumento de ficha muy considerable (ahora mismo está sobre los diez millones de euros) o se aviene a negociar con el PSG su traspaso. Incorporado en enero de 2021, quedan poco menos de 15 millones de euros para amortizar su fichaje… Pero, obviamente, en el club azulgrana no entenderían su venta por debajo de los 70-80 millones. No hay que olvidar su papel en el Mundial y su consideración de héroe definitivo en la proclamación de la selección como campeona del Mundo.
Decepción
Mientras espera la llegada de Deco a Inglaterra Flick repite y mantiene un discurso de serenidad y calma. Solo habla de los jugadores que tiene a sus órdenes, se aleja del caso Julián Álvarez y con su silencio da a entender que cuenta, sí o sí, con Ferran. Tal como ocurre con sus compañeros campeones y contento con las incorporaciones de Adeyemi y Gordon, no quiere plantearse un Barça con menos potencial que la pasada temporada.
Y es por ello que alrededor del equipo se constata cierta decepción del entrenador alemán. Entregado sin reservas a Joan Laporta, a Flick le incomodó tanto la postura de Ferran Torres como le preocupa la dificultad en sustituir a Robert Lewandowski. El Barça necesita gol y si el valenciano abandona el club se tendrá que dar un golpe sobre la mesa.
Y todo dudando, de entrada y de salida, con la resolución del caso de Julián Álvarez, que en el último curso marcó 20 goles en 48 partidos… Y solamente 8 en LaLiga habiendo jugado 29 encuentros. Unos números que con lógica hacen dudar. Y más aún, hasta temer si se confirma esa marcha de un Ferran cuyo enamoramiento con el Barcelona empieza a contemplarse muy dudoso.
