El Barça se ha convertido, confirmado el despido de Xabi Alonso, en una pesadilla para Florentino Pérez. Ya puede sumar títulos, galácticos y glamour, que cualquier derrota en un Clásico la encaja como un puñal. La última, en la final de la Supercopa de España, se llevó por delante al entrenador. A otro entrenador…
Al Don le habría gustado, no es ningún secreto, recuperar a Jose Mourinho… Pero se conforma, de momento, con Álvaro Arbeloa, su alumno más aventajado en cuanto al discurso y carácter. Habrá que ver hasta cuándo.
Durante sus dos etapas al frente del Real Madrid Florentino Pérez ha tenido en nómina a 14 técnicos. Y si es curioso constatar que solo tres de ellos (el propio Mourinho, Ancelotti y Zidane) dejaron el cargo amistosamente con el presidente al acabar la temporada, no lo es menos descubrir que hasta seis fueron despedidos después de que el Barça le señalase.
Se salvó el portugués tras su primer Clásico (el 5-0 de 2010), pero se ha añadido Alonso a la lista que estrenó García Remón en 2004 y que cerraba hasta ahora Santiago Solari en 2019. Entre ambos apuntar a Vanderlei Luxemburgo en 2005, Rafa Benítez en 2016 y Julen Lopetegui en 2018.
Implacable
Despreciado por los futbolistas (Valverde, Vinicius, Bellingham y Mbappé como colofón), Xabi Alonso fue una apuesta personal de José Ángel Sánchez, Director General y mano derecha de un Florentino, que no se mostró nunca cercano al entrenador vasco. Y que mantuvo silencio cada vez que se vio minada la autoridad de Alonso. Una condena, más o menos disimulada.
Condena desde el primer, o segundo día. Porque en cuanto el PSG le atropelló en el Mundial de clubs Xabi Alonso comenzó a perder ascendente entre una plantilla en la que se multiplicaban las voces contrarias. Ni presión alta, ni energía ni personalidad ofensiva. Todo lo que pretendió instaurar en el Madrid fue boicoteado desde el vestuario.
Y que acabó mourinhizado. Defensivo, poco atrevido y acobardado. Lo peor, abandonado por un Florentino Pérez que utilizó esa Supercopa para sacárselo de encima y darle el puesto a Arbeloa. El que siempre fue considerado chivato del presidente durante su época de jugador.
Hace dos meses el Barça fue aplastado en Londres. Goleado por el Chelsea y por detrás del Madrid en la clasificación liguera, las sensaciones eran contradictorias en el Camp Nou… Pero lejos de aprovecharlo, en el Bernabéu nadie alzó la voz con un discurso de unidad alrededor de su entrenador.
El Barça, hoy, sonríe y contempla como en la capital Florentino Pérez sigue en pleno desaguisado. Atacado de los nervios cada vez que contempla una derrota en el Clásico, su Madrid ha perdido las tres últimas finales jugadas contra el equipo azulgrana. Y vuelve a cortar directamente.
