Raphinha disfruta en la Supercopa de España. Y de entrada, y salida, decidió en Arabia Saudí ser el protagonista estelar. Estelar e indiscutible. El Barça repitió título ante el Real Madrid. No le goleó como el año pasado porque Courtois lo evitó. Y el Madrid se mantuvo en la pelea siempre, también, porque el arbitraje llegó a desquiciar al campeón. Al final de la final 3-2. Y primer título de la temporada en el bolsillo. El mismo 3-2 de la Copa del Rey en Sevilla en un final de partido indigno. Alargado sin ton ni son… Y después de arrasar al Athletic, derrumbó al Madrid.

El Madrid más rácano que se recuerda se presentó al partido con el único anhelo de resistir. «Pase lo que pase nos mantenemos en el partido» se llegó a escuchar a Xabi Alonso, en su día soldado ideal de Mourinho y como entrenador el menos ambicioso que se recuerda. La primera mitad acabó en empate, 2-2, con el Barça sumando un 76 por ciento de posesión. Difícil de creer en un Clásico. E imposible de entender en un equipo como el Real Madrid

Tardaron los goles más de media hora, pero en un desemboque tan dramático como bestial se marcaron hasta cuatro. El 1-0 de Raphinha a los 36 para que respondiera con un golazo Vinicius ya en el añadido… Y Lewandowski encendiera al barcelonismo con el 2-1 al que respondió, fuera de tiempo y fuera de cualquier legalidad (falta no señalada a Èric) Gonzalo.

De locos

No podía hacerlo peor el equipo de Alonso en la segunda parte. Pero sí podía Munuera Montero, un árbitro que de forma incomprensible agobió más a quien más quería jugar. Creció el Madrid y entró en dudas el Barça, más agobiado por el arbitraje que otra cosa.

Pero por más que pudiera pensarse que el Madrid pudiera lastimar al campeón en el marcador, el juego tenía que acabar dándole la razón al que más lo merecía. Y ese fue siempre el Barça de Hansi Flick.

Fue Raphinha, claro, el que anotó el 3-2 y desencadenó la euforia en un Barça que por fin supo defender con el balón, sin enloquecer marchándose arriba en busca de otro gol como tantas veces hizo en el pasado.

¿El final? De locos. O indigno. O ambas cosas. Expulsado De Jong, los cinco minutos de alargue se convirtieron en más de siete. Se vio la reaparición de Araújo y como al Madrid le empujaba hasta el señor Munuera Montero.

Para nada. Al final el título fue para el Barça. Y habrá que ver si, como acostumbra, el campeón de la Supercopa de España acaba la temporada ganando también LaLiga.

Por JordiBlanco

Periodista. Del 64.

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