Gabriel Jesús no es Robert Lewandowski. Ni falta que le hace. Martirizado por un historial de lesiones, con una rotura del ligamento cruzado que redondeó esa dramática estadística, el delantero brasileño llegará al Barça confiado en recuperar su figura de juventud, la que le llevó al Manchester City y estuvo cerca de convertirle en ídolo, categoría que tampoco pudo alcanzar en el Arsenal.

Tenía 19 años cuando Pep Guardiola se avanzó a las gestiones de Raúl Sanllehí, Director de Fútbol del Barça, y se lo llevó a inicios de 2017 a Manchester. Debutó el 21 de enero ante el Tottenham, entrando a los 82 minutos por Sterling y necesitó solo diez minutos para ganarse a los hinchas, marcando un gol que fue anulado y habría dado la victoria al City (2-2 final). Robert Fernández, entonces secretario técnico, reconoció el seguimiento azulgrana y la negociación con el Palmeiras, que quedó en nada cuando el club inglés puso sobre la mesa 32 millones de euros.

Al cabo de diez años Gabriel Jesús vestirá de azulgrana, a través de un fichaje entre supersónico, inesperado, tardío… Y que precisará alguna explicación por parte de Deco. Si por un lado no es futbolista que afecte al interés por Julián Álvarez debería saberse la razón por la que no se cerró antes. Y si, como puede sospecharse, su fichaje es la alternativa al fallido del argentino, también habría que admitirlo, sin más problema y resaltando las cualidades, que las tiene, del brasileño.

Acompañante

Gabriel Jesús no es un delantero centro al uso. No guarda demasiadas similitudes con Lewandowski y salvando las distancias, por decirlo de alguna manera, sería más similar a Mbappé que a Haaland. No es un rematador infalible ni tampoco un delantero estático. Excelente en la combinación, buen regateador y llegador desde las bandas cuando su equipo no busca el ataque estático, tiene más de David Villa que de Borja Iglesias y ese es el perfil al que deberá acostumbrarse, parece, el nuevo Barça de Hansi Flick.

El entrenador alemán, se afirma desde el club, dio su visto bueno al fichaje de Gabriel Jesús. Cuatro meses después de advertir la necesidad de acertar en el mercado, cuando ya se sabía del reto que suponía suceder a Lewandowski, el Barcelona acaba por cambiar de planteamientos. Si Raphinha, estelar en su inicio de curso, no es un 9 al uso, tampoco lo es Gabriel Jesús…

Y en este sentido el tercer proyecto de Flick mostrará, parece, un cambio que pocos habrían esperado. Delantero excepcional y muy prometedor para el Barça si le respetan las lesiones y recupera su mejor forma, Gabriel Jesús es, sí, un plan B. Pero, desde luego, es de Clase A.

 

Por JordiBlanco

Periodista. Del 64.

Un comentario en «Gabriel Jesús: Plan B de clase A»

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