Joan Laporta afronta su último año en la presidencia del Barça tan pendiente del Spotify Camp Nou como agobiado por la situación financiera del club… Pero satisfecho del proyecto deportivo, habiendo cambiado la cara de la plantilla en cinco años y devuelto los títulos con un balance económico magnífico: apenas 9 millones de euros de desfase entre ingresos y gastos.
Solo por una comparación nacional, en el mismo periodo el desfase del Real Madrid ha sido de 305 millones de euros. Y ello sin poder incluir lo pagado a Kylian Mbappé, llegado con la carta de libertad… Y un bonus de fichaje que se publicó/especuló por encima de los 100 millones.
De la plantilla que se encontró al ganar las elecciones en marzo de 2021 a la actual solo permanecen cuatro jugadores: Ter Stegen, Araújo, De Jong y Pedri. Y habiendo incorporado hasta 31 futbolistas desde el mercado de verano de 2021 ha conseguido que sean otra vez la cantera y la juventud las claves para explicar los éxitos cosechados.
Invertidos durante este periodo 350 millones de euros en fichajes, el Barça ha ingresado 341 y poco a poco, primero con Ronald Koeman, después con Xavi Hernández y ahora con Hansi Flick, ha ido rejuveneciendo el vestuario y, lo más trasdendente, devolviéndole el mando a la cantera. Ya fuera por gusto o por necesidad, la realidad es que el equipo azulgrana ha regresado a la cumbre con una mezcla de jugadores que cinco años atrás no se habría sospechado.
Firmeza
De los 31 futbolistas aterrizados desde el verano de 2021, diez llegaron durante la temporada 2021-22, la primera de la junta. Los 55 millones de euros pagados por Ferran Torres significan el segundo mayor desembolso por un fichaje, solo superados por los 58, fijos, que costó Raphinha y los 69 millones desembolsados (se suman 14 por Emerson Royal), fueron superados por los casi 85 ingresados por traspasos.
De aquellos 10 jugadores, sin embargo, solo Ferran y Èric García siguen en el club, del que ya se fueron Memphis, Luuk de Jong, Demir, Aubameyang, Agüero, Adama, el mismo Emerson y Alves. Todos llegados con la carta de libertad.
La firmeza de los entrenadores la comenzó Koeman, quien de buenas a primeras catapultó a un jovencísimo Gavi y a Nico (futbolista por quien el club acabó ingresando 21,8 millones de euros). Al holandés le sucedió en el banquillo Xavi y siendo quien lanzó al estrellato a Lamine Yamal y confirmar a Balde, también tuvo el ojo de catapultar a Fermín y dar a conocer a Fort, Abde o Guiu (otros que le dieron buen beneficio a la entidad).
Casado, Gerard Martín o Bernal son los canteranos que encontraron su lugar con Flick, en un Barça que durante los últimos tiempos acertó con los fichajes de Koundé, Lewandowski, Kessié, Raphinha o Dani Olmo pero sufrió de otros errores de consideración.
Cruz
Así ocurrió Vitor Roque y Romeu, con Marcos Alonso, Bellerín, Gündogan, Cancelo, Joao Félix o Julián Araújo, jugadores todos ellos que con coste de fichaje o llegados con la carta de libertad quedaron muy lejos de lo esperado.
Especialmente duro fue el caso de Vitor Roque, un supuesto talento brasileño que ya está de regreso a su país tras perderse cinco millones de euros entre lo pagado y lo cobrado. Sin olvidarse de las cesiones erráticas de Cancelo y Joao Félix…
Pero esta cruz en fichajes/cesiones de dudoso gusto y sospechoso interés en algún que otro caso ha quedado aparcada y oculta con los evidentes éxitos deportivos e indiscutible renovación de un vestuario que ha pasado con Laporta del liderazgo inicial de Leo Messi al actual de Lamine Yamal. Aunque aún es pronto para adivinar el recorrido del joven astro catalán.
Talento y éxito
De Emerson Royal (primer fichaje y efímero jugador azulgrana) hasta Joan Garcia, que disfrutó de un debut perfecto antes de convertirse en el héroe de Vallecas, el camino de este Barça renacido ha sido largo y no siempre feliz.
Este club agobiado por la masa salarial excedida y enorme que dejó Josep Maria Bartomeu, incapaz de alcanzar la regla 1:1, abrumado por las inscripciones que en todos los mercados consigue sobre la campana y rodeado siempre de un entorno tan ruidoso como insistente no solo ha sobrevivido. Ha triunfado.
El Barça de Laporta cerró el último ejercicio con el triplete nacional, rozando la final de la Champions y, lo más, recuperando su status en Europa, que no es poca cosa, al contrario, si se echa una ojeada a ese saldo en el mercado de fichajes.
La comparación apuntada con el Real Madrid deja al descubierto la buena labor de Joan Laporta en el mercado. Desde su llegada se pagaron 350 millones de euros en incorporaciones y se ingresaron 341 en traspasos. En el Bernabéu Florentino Pérez invirtió en el mismo periodo 504 millones (Mbappé al margen) y cobró 199 en ventas.
El símil entre los dos gigantes del fútbol español habla por si solo…
