Un derbi siempre había sido especial en Barcelona. Especial en el Camp Nou y magnífico en Sarrià, donde ni era excepcional ni mucho menos provocador que más allá de la hinchada del Barça situada en un lado del Gol Sur pudieran contemplarse aficionados diseminados por las demás gradas. Ocurría al contrario, también, en el Camp Nou, aunque su mayor aforo limitaba la sensación de presencia de periquitos.
Diversos gritos, insultos varios, algún puñetazo inesperado (o no tanto), huevos (y en los últimos años piedras) que volaban de lado a lado en el gol sur… Ambiente de época. Derbi por todo lo alto que se disfrutaba o sufría. Pero ni se padecía ni era, en absoluto, un partido rodeado y lleno de odio. Y vacío de aficionados visitantes. Eso es ahora…
Aquello que no ocurre ni en Madrid o Sevilla sí pasa en Barcelona, donde los dos clubs mantienen cerrado su estadio a los aficionados rivales. Un olvido, o desprecio, tan incomprensible como inaudito. Y que, en el fondo, no se entiende que se reciba en silencio y aprobación por las hinchadas de ambos equipos.
Sin favorito?
Visitará este sábado el Barça al mejor Espanyol que se recuerda. En posiciones europeas, rozando Champions y habiendo enlazado cinco victorias . Suspirar por alcanzar las siete con que comenzó la temporada 1952-53 son ya palabras mayores… Y que pasaría por lograr su primer triunfo liguero ante el Barça en el RCDE Stadium.
El equipo de Hansi Flick, que suma ocho triunfos seguidos desde su derrota en el Clásico, puede igualar su mejor marca bajo el mando del entrenador alemán. Y, también, prolongar la racha del club en el nuevo estadio blanquiazul.
Desde abril de 2010 se han disputado 14 derbies ligueros en Cornellà-El Prat y el balance no deja dudas: 8 victorias del Barça y 6 empates. Más aún, el equipo azulgrana celebró dos títulos (2023 y 2025), coincidiendo el primero con el descenso blanquiazul.
Nunca ha ganado el Espanyol en su actual estadio, algo que no pasaba en Sarrià. Desde 1930 (4-0) y hasta 1997 (2-0) se jugaron 62 derbies ligueros. El Espanyol venció 23 y el Barça 20. La mejor racha azulgrana fueron cuatro triunfos entre 1953 y 1956, los mismos que los blanquiazules entre 1933 y 1936.
Entre el deporte y el odio
El estreno de Joan Garcia como rival en su antigua casa ya ha sido utilizado convenientemente para aumentar la enemistad entre los dos clubs. Llevando el tema hasta un odio visceral se utiliza al portero azulgrana olvidando el pasado. Marcial y Soler, Valverde y Canito, Urruti… Jugadores idolatrados por la afición blanquiazul que pasaron al Barça sin que ello provocase una reacción tan salvaje como ocurre ahora.
Para el Espanyol es el habitual partido del año, aumentado y multiplicado por el estupendo momento que vive el equipo. Para el Barça es una nueva ocasión de demostrar la distancia sideral entre ambos. Pero llamado derbi, no tiene nada que ver con aquellos partidos del pasado.
