Siete victorias consecutivas y siete puntos de ventaja sobre el Real Madrid. Pudiera ser el resumen perfecto del Barça que vuela en LaLiga. Si, como se supone, el Madrid no falla en Vitoria volverán a ser cuatro, pero, desde luego, el estirón es considerable. Considerable recordando la última derrota, precisamente en el Clásico del Bernabéu hace siete semanas. Inaudito atendiendo a la lógica y más aún considerando que en aquella jornada 10 el Real aventajaba en cinco puntos al Barça.
Desde aquel 26 de octubre el campeonato ha dado un vuelco tan poco menos que exagerado. El campeón, que antes sufrió un triste empate en Vallecas y una preocupante derrota en Sevilla, ha enlazado los últimos 21 puntos en disputa. ¿El Madrid? Desde aquella jornada solo ha ganado dos partidos, empatado tres y perdido otro, el último frente al Celta. Ha sumado 9 de 18 puntos y devolviendo la paz a Hansi Flick coloca en el disparadero a Xabi Alonso.
El campeonato, desde luego, no está para nada decidido. Ni sentenciado a favor o en contra de los dos favoritos, por más que alrededor del Bernabéu se aprecien unos nervios, ya desde inicio de curso, quizá exagerados. Exagerado parece por cuanto es extraño dudar de la capacidad de un Xabi Alonso que la demostró en Leverkusen… Aunque, como le aconsejó Guardiola, no solo deberá mejorar… Debería, casi por encima de todo, recuperar una personalidad que muchos echan ahora en falta.
Lanzado
De momento el Barça disfruta de calma en LaLiga para no padecer por la Champions, donde su futuro inmediato no está tan claro como desearía. El atropello que sufrió en Stamford Bridge le obliga a ganar y mirar a los demás en Europa… Razón por la que agradece este sólido liderato en el campeonato nacional.
Los siete triunfos consecutivos actuales en Liga representan la segunda mejor marca azulgrana bajo el mando de Flick. Entre enero y marzo, temporada pasada, fueron nueve y pasó de cuatro puntos por debajo del Madrid a tres por encima. Fue entonces cuando cimentó la conquista del título, algo que ahora, en diciembre, no se plantea.
Cerca del debut en la Copa del Rey (el martes en Guadalajara), el Barça va lanzado en una Liga en que es favorito. Favorito por ser campeón, claro, pero también por el ataque de nervios que con o sin razón atenaza al Madrid.
